¿Conoces al paciente H.M?

El curioso caso de H.M

En neuropsicología, muchos de los conocimientos que tenemos actualmente han venido impulsados por casos clínicos de lesiones cerebrales que han aportado la información y la importancia que tienen ciertas zonas cerebrales en su traducción clínica.

Igual que el caso de Phineas Gage fue importante para objetivar cambios de personalidad después de un daño cerebral adquirido, el paciente llamado H.M fue de suma importancia para conocer el funcionamiento de la memoria.

El hombre del que hablamos es Henry Gustav Molaison (26 de febrero de 1926, Hartford, Connecticut – 2 de diciembre de 2008, Windsor Locks, Connecticut) hasta ahora llamado "el paciente H.M" para preservar su identidad.

En 1935, a la edad de 9 años, Henry tuvo un accidente en bicicleta en el que perdió la conciencia durante unos 5 minutos. Aunque nunca quedó claro, este hecho fue la principal hipótesis etiológica de los expertos que lo relacionaron como el precursor de las crisis epilépticas que sufrió durante años.

H.M era un joven graduado de la escuela secundaria que finalmente acudió a consulta del neurocirujano Scoville en 1953, cuando tenía 27 años, para proceder a una intervención quirúrgica que le librara de los severos ataques epilépticos.

Había tenido convulsiones leves desde los 10 años de edad y más graves a partir de los 16 años. Los ataques epilépticos más leves duraban unos 40 segundos, durante los cuales él no respondía, abriendo la boca, cerrando los ojos y cruzando ambos brazos y piernas; pero refería que podía "escuchar a medias lo que pasaba".

Las convulsiones más severas ocurrían sin aviso y sin signos de lateralización. Fueron convulsiones generalizadas, con mordedura de lengua, incontinencia urinaria y pérdida de conciencia seguida de somnolencia prolongada.

William Beecher Scoville y Brenda Milner decidieron operar al paciente mediante neurocirugía bilateral del lóbulo temporal medial para detener las convulsiones, debido a que el tratamiento con antiepilépticos no le era eficaz y esto provocaba grandes repercusiones en la vida social y laboral de Henry.

Neurocirugía del caso H.M

El día 1 de setiembre de 1953, fue sometido a una operación en la que le extirparon la zona medial del lóbulo temporal bilateral, con una extensión de 8 cm.

Los efectos en la memoria fueron inmediatos. Justo antes de entrar en la consulta del médico, había estado hablando con el dr. Karl Pribram, sin embargo no recordaba este hecho y negó que alguien le hubiera hablado. En la consulta, hablaba constantemente de la infancia y apenas parecía darse cuenta de que había pasado por una operación.

En el estudio neuropsicológico la disociación entre su buena inteligencia general y la alteración de la memoria reciente era sorprendente.

No se detectó ningún déficit en la percepción, pensamiento abstracto o razonamiento. En cambio, la memoria reciente verbal y visual cayó muy por debajo del nivel promedio, obteniendo puntuaciones "cero" y observaron que solo era capaz de retener la información una media de 30 segundos.

H.M fue sometido a numerosas pruebas neurológicas y neuropsicológicas para el conocimiento científico de la función del hipocampo. Los estudios concluían que era incapaz de memorizar nuevos acontecimientos. En cambio, cuando se le administraban tareas de alta complejidad de manera consecutiva, se observó una mejora en el rendimiento, aunque no recordara haber realizado nunca ese ejercicio antes. Esto es debido a que la memoria "implicita" o "procedimental" estaba preservada en el paciente H.M, ya que en este tipo de memoria están implicadas otras regiones como los ganglios basales y el cerebelo, zonas que Henry conservaba intactas.

Test de Henry Molaison

Test que se le administró a Henry Molaison, donde tenía que copiar el dibujo de la estrella mirando al espejo.

La primera vez que realizó la prueba le resultó difícil y obtuvo bajas puntuaciones, en cambio, con el tiempo fue mejorando y acabó realizando ágilmente el ejercicio a la primera, aunque ni si quiera lo recordaba ni creía haberlo realizado nunca.

En resumen, este paciente parecía tener una pérdida completa de memoria para los sucesos posteriores a la resección medial bilateral del lóbulo temporal, junto con una amnesia retrógrada de unos tres años previos a la operación. La memoria remota se mantenía preservada y no había deterioro de la personalidad o la inteligencia general.

Respecto a los ataques epilépticos, un año después de la operación acudió para realizarse un electroencefalograma que mostró un aumento de ondas en áreas frontales bilaterales de forma crónica. Henry continuó teniendo ataques, aunque menos incapacitantes que antes.

"El paciente H.M" murió en 2008 a la edad de 82 años. Tuvo 55 años de vida sin memoria en los que participó en numerosos estudios útiles para la neurociencia.

Después de fallecer, su cerebro fue detalladamente estudiado. Actualmente se encuentra en la Universidad de San Diego, California, donde fue congelado y tallado en 2.401 cortes para su análisis y estudio ulterior.

El cerebro de H.M
El cerebro de H.M post mortem. El estudio identifica una cantidad significativa de tejido hipocampal residual con citoarquitectura distintiva (A, B). También revela patología difusa en la sustancia blanca profunda y una pequeña lesión circunscrita en la corteza orbitofrontal izquierda (C). Se observa una marca producida por la oxidación de uno de los clips quirúrgicos insertados por Scoville en el giro parahipocampal del hemisferio derecho (flecha negra) (Annese et al., 2014).

Bibliografía

Scoville, W. B., & Milner, B. (1957). Loss of recent memory after bilateral hippocampal lesions. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 20(1), 11-21.

Annese, Jacopo, et al. "Postmortem examination of patient HM’s brain based on histological sectioning and digital 3D reconstruction." Nature communications 5 (2014).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

Share This
Los cinco circuitos frontosubcorticales

Cerrar