


En neuropsicología el síndrome amnésico (la incapacidad para recordar un material aprendido) es lo que se considera típico y característico de la enfermedad de Alzheimer.
Cuando la persona llega al síndrome amnésico, se correlaciona con una probable compatibilidad con la enfermedad de Alzheimer, pero:
¿Qué ocurre con las etapas previas al síndrome amnésico?
¿La persona pasa directamente de una memoria normal a un síndrome amnésico?
Antes de intentar dar respuestas a estas preguntas, recordamos en la Figura 1 las etapas definidas para la memoria episódica.
Figura 1.
Etapas de la memoria episódica.

Hasta 2016, no había una clasificación clínica oficial para los criterios diagnósticos de la EA prodrómica/preclínica. El estudio de Cejudo y Gil (2016), propone una clasificación de los estadios de memoria previos al síndrome amnésico de la EA.
Cejudo y Gil (2016) realizaron un estudio longitudinal del 2005 al 2015, con una muestra de 747 personas donde se observó la progresión de la memoria desde la normalidad hasta el síndrome amnésico.
Para la evaluación de la memoria, se utilizó el subtest de memoria de la Batería Neuropsicológica Básica versión D (BNB-D) de Cejudo (2017) donde se evalúa la memoria episódica mediante los procesos de codificación, evocación y reconocimiento de la información.
Tras observar la evolución y el declive en el aprendizaje de forma gradual en las personas que finalmente se diagnosticaron de EA, se propusieron los estadios de la figura 2 como criterio diagnóstico previo al síndrome amnésico.
Figura 2.
Estadios como criterio diagnóstico previo al síndrome amnésico


Figura 3.
Análisis de supervivencia

El estadio M3 también se conoce en neuropsicología como síndrome de codificación y evocación de la información. Este estadio puede aparecer en diversas patologías. Podría ser, o bien como dice el artículo un estadio previo al síndrome amnésico en la EA, o bien podría ser debido a un síndrome disejecutivo y característico, por lo tanto, de otro tipo de demencias de origen subcortical. Para orientar si se trata de un síndrome disejecutivo o a un síndrome amnésico incipiente, se requiere de un estudio completo junto a otras funciones cognitivas, pruebas complementarias, seguimiento neuropsicológico, etc.
El estadio M3 podría corresponder a múltiples patologías:
Desde un estadio previo al síndrome amnésico en la EA a un síndrome disejecutivo secundario a patologías subcorticales.
Esta nueva clasificación del deterioro de la memoria podría ser de utilidad en el estudio de los procesos biológicos implicados en la EA. Debido a que la búsqueda es cada vez más avanzada en biomarcadores fisiológicos y/o de neuroimagen, podría ayudar a establecer una correlación más estrecha entre dichos biomarcadores y la disfunción amnésica experimentada, lo que podría aumentar la sensibilidad y especificidad diagnóstica.
Bolívar, J. C., & Saladie, D. G. (2016). Redefining Amnestic Mild Cognitive Impairment as an Early Form of Alzheimer’s Disease Based on Assessment of Memory Systems. Journal of Alzheimer’s disease : JAD, 53(2), 705–712. https://doi.org/10.3233/JAD-160117
Cejudo, J. C. (2017). Creación, validación, normalización y perfiles cognitivos de una Batería Neuropsicológica Básica para el uso clínico en demencia, versión D (BNB-D).